¿Estás buscando trabajo de promotora pero aun no tienes muy claro en qué consiste su labor? Has llegado al lugar correcto pues hoy te contamos cuales serán tus objetivos y tareas a desempeñar en el caso de que, finalmente, accedas a un trabajo de promotora.

¿Cuál es el objetivo en un trabajo de promotora?

Tres son los conceptos que deberás marcarte como objetivos en tu trabajo de promotora: informar, fidelizar y vender.

Durante tu jornada laboral recibirás una gran cantidad de clientes potenciales y cada uno de ellos presentará un perfil de comprador distinto, es en este punto donde deberás desplegar tus mejores armas y, por un lado, informar a aquellos clientes que no conocen tu producto de todas sus ventajas y beneficios orientándolos en su compra y, por otro lado, a aquellos clientes que ya son consumidores de tu producto o que son fieles a la marca que representas, fidelizar su compromiso con tu marca haciéndoles su proceso de compra una experiencia gratificante para ellos.

Si llevas a cabo estos dos primeros conceptos de una forma correcta acabarás desembocando en el tercero de ellos, en la venta. El aumento de ventas en el producto que promocionas en tu trabajo de promotora dependerá en gran medida de, como decimos, llevar a cabo de forma excelente tus labores de información y fidelización y, finalmente, de las habilidades comerciales que debe tener una promotora para cerrar la venta de forma satisfactoria.

¿Cómo se aborda a un cliente en el trabajo de promotora?

Esta parte dependerá mucho del destino que tenga el trabajo de promotora en concreto en cada campaña.

Por regla general, si la acción está destinada a desarrollarse en la calle, será la promotora la que aborde al futuro cliente ya sea con una muestra del producto, folletos promocionales o de descuento o como reclamo para acudir al punto de venta del producto.

Por otro lado, están las promotoras que desarrollan su trabajo en el punto de venta, normalmente, con un stand específico para la promoción. En este trabajo de promotora es el cliente quien se acerca o está próximo al stand y es en ese momento cuando la promotora aborda al cliente.

Aunque la labor es la misma, el momento de abordaje y, sobre todo, las restricciones de espacio en la acción son diferentes.

¿Qué necesitas para obtener un trabajo de promotora?

Como siempre decimos, además de una actitud proactiva y una buena imagen, para llevar a cabo perfectamente tu trabajo de promotora deberás poseer unas buenas dotes comerciales y de persuasión, dejar la timidez a un lado y, por supuesto, en cada acción, conocer a la perfección el producto que vas a promocionar de forma que nunca te quedes sin argumentos.