Diferencias entre azafatas y promotoras

Seguramente, más de una vez, hayas dudado en las diferencias entre azafatas y promotoras llegando, incluso, en ocasiones, a encontrar anuncios de trabajo de azafatas y viceversa que no dejan muy claro, en cada caso, qué es lo que se está buscando en cada momento y, con ello, dejando una sensación de que azafata y promotora son el mismo trabajo, pero… nada más lejos de la realidad.

¿Cuál es la labor de una azafata y de una promotora?

Las primeras diferencias entre azafatas y promotoras las podemos encontrar directamente en su labor en el puesto de trabajo.

Por un lado, tenemos a las promotoras cuya misión es la de, como su nombre indica, promocionar un producto y su última meta es la de vender el mismo. Las promotoras son el nexo de unión entre las marcas y sus clientes o compradores potenciales, ellas se encargan de hacer llegar el producto al cliente, resolver sus dudas y, a través de sus dotes comerciales, convencer a estos de que no encontrarán nada mejor que lo que tienen ante sí.

Por otro lado, están las azafatas que, como ya hemos visto en otras ocasiones, además, se subdividen en otras categorías en función de la labor que desempeña cada una de ellas. Aunque las azafatas también tienen el fin último de vender el producto o servicio que representan, su misión principal es vestir a la marca y vender a través de generar una experiencia única y especial al cliente.

¿Dónde encontramos promotoras y dónde encontramos azafatas?

Otra de las diferencias entre azafatas y promotoras es el lugar dónde podemos encontrar a cada una de ellas.

Los hipermercados, supermercados, grandes superficies o grandes cadenas son los lugares por excelencia para que las promotoras lleven a cabo su trabajo.

Las azafatas, sin embargo, suelen estar destinadas a ferias, congresos, convenciones, eventos y lugares muy particulares donde estos se desarrollan como, por ejemplo, los hoteles.

¿Qué estudios se necesitan para ser promotora o azafata?

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, no existen estudios reglados para ser promotora ni para ser azafata, teniendo en cuenta, claro está, que cuando nos referimos a azafatas no incluimos a las azafatas de vuelo.

Sin embargo, en el caso de las azafatas, las agencias de azafatas suelen ser más exigentes con sus estudios, tomando muy en cuenta, sobre todo, los idiomas y, en tipos de azafatas concretos, también se tendrá en cuenta, por ejemplo, cursos de protocolo.

Para las promotoras la historia cambia un poco y, excepto casos muy concretos en los que la promoción requiera de una promotora con estudios superiores como, por ejemplo, para una campaña de productos veterinarios en los que se requiera una promotora veterinaria, se suele pedir estudios mínimos y el añadido de la formación específica para cada campaña.

Como puedes comprobar, a pesar de que podamos encontrar anuncios de trabajo solicitando una azafata para la promoción de un producto, existen grandes diferencias entre azafatas y promotoras y, por supuesto, su labor no es la misma.