Para una azafata en el punto de venta, la imagen lo es todo, en primer lugar porque ya conocemos lo que se suele decir de las primeras impresiones y, antes incluso de ver el producto, lo primero que el cliente verá será a la propia azafata y, en segundo lugar, porque como azafata en el punto de venta estarás representando a una marca para la que, además de vender su producto, vendes su propia imagen a través de ti.

Es por esto que en TEMA cuidamos hasta el último detalle en cualquiera de nuestras acciones y el estilismo de nuestras azafatas en el punto de venta es primordial para nosotros.

¿Cómo debo llevar mi cabello en el punto de venta?

Lo más importante cuando se trabaja de cara al público es que tu cara y tus ojos no se vean ocultos tras el cabello, por lo tanto, debemos mantener siempre el pelo retirado de la cara y si para ello es necesario el uso de gomas, coleteros u horquillas, estos nunca deben ser de colores, siempre negros o color plata para las horquillas.

Por supuesto, no debemos olvidar la limpieza de nuestro cabello, debe estar cuidado y brillante sin presencia, en ningún caso, de grasa en él.

Los pequeños detalles también cuentan para una azafata en el punto de venta

Aunque lo más llamativo en una azafata en el punto de venta puede ser su ropa, su maquillaje y su cabello, lo cierto es que el resto de elementos también suman o, en el peor de los casos, restan.

Por ejemplo, las uñas son un aspecto importante a tener en cuenta, con las manos manipulamos el producto y gesticulamos al hablar con el cliente, por lo tanto, debes tener unas uñas bien cuidadas, cortas y con un color lo más suave posible, un rosa suave o, incluso, transparente es una buena opción.

Pero no todo es lo que se ve, también existen otros sentidos determinantes como el olfato, por lo tanto, utiliza perfumes poco cargantes y si, por ejemplo, tu destino como azafata en el punto de venta es para una marca con fragancias, elige las de la propia marca.

Cuidado con los complementos

Si cuidamos de que la imagen de una azafata en el punto de ventas no sea sobrecargada, no podemos descuidar el tema de los complementos.

Nada de pulseras de colores llamativos y en gran cantidad, una pulsera o un reloj bastará como complemento. Lo mismo ocurre con los pendientes, elige pendientes pequeños, no colgantes, y uno por oreja a pesar de que tengas más perforaciones, de la misma forma, nada de piercing que estén a la vista, mucho menos si son en el rostro o, incluso, la lengua.

Para el tema de los anillos ocurre lo mismo, un anillo es más que suficiente y siempre teniendo en cuenta que este no abulte demasiado en tu mano o sea escandalosamente llamativo.

Si vas a usar un cinturón, ya sea por necesidad o simplemente como complemento, este debe ser lo más sencillo posible, siempre en negro y con una hebilla en color metálico, sin adornos.

¿Y la ropa de las azafatas en el punto de venta?

Aunque esto puede variar bastante por exigencias de la marca, cuando no existan tales exigencias, lo ideal es usar camisa o camiseta de color blanco y pantalones negros de estilo sastre que lleguen a tocar el empeine de los zapatos.

El calzado cuanto más sencillo mejor, lleve o no lleve tacón, siempre en negro y sin mostrar los dedos.

Como puedes ver, siguiendo estos sencillos consejos y, en caso de duda, aquello que la lógica nos dicte, obtendrás siempre la imagen ideal como azafata en el punto de venta que tanto tienen en cuenta tanto las agencias de azafatas como las propias marcas y, cómo no, conseguirás el efecto deseado en esa primera impresión de tus clientes que resulta tan importante.