Estamos en la era de lo digital y las nuevas tecnologías, esto es obvio y quien diga lo contrario miente descaradamente. Internet, redes sociales, publicidad en buscadores y un sinfín de focos más son los nuevos canales de comunicación con los clientes, ¿esto quiere decir que el marketing tradicional está abocado al fracaso?.

Nuestra respuesta es NO.

Primer error: delegar exclusivamente en las nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías han supuesto un avance en todos los sentidos pero, en muchas ocasiones, se tiende a malinterpretar su forma de uso, dejando todo el peso de la acción a la propia herramienta en lugar de usar esta como un apoyo fundamental y no como el papel protagonista.

Tanto es así que cualquier tipo de negocio quiere hacer uso de ellas y tener un plan de marketing digital sin entrar a debatir si su producto o servicio está dirigido a un target que se halle dentro de estos medios.

Contacto directo: ventaja del marketing con azafatas

Sabemos que existe un sector de la población, los conocidos millennials, que todos sus movimientos, cada paso que dan o cada decisión que toman a nivel de consumo lo hacen de forma digital, todo su mundo se reduce a una pantalla.

La pregunta es: ¿crees que este es el perfil del consumidor principal de tu producto o servicio?.

Si la respuesta es no, a pesar de mantener una campaña de marketing digital en segundo plano, el marketing con azafatas es lo que tú necesitas.

Y es que, frente a un consumidor que adquiere productos o servicios tanto online como offline, el contacto directo y humano a través de una azafata siempre inclinará la balanza en la compra, ya sea en una acción en el punto de venta, a través del Street marketing u organizando un evento, la capacidad de reacción y la atención personalizada de una azafata no lo vamos a encontrar nunca en el marketing digital.

La supervisión en el marketing con azafatas

Entendemos la tecnología como una ciencia sin errores, poniendo un ejemplo muy simple, confiamos más en los resultados de una calculadora que en nuestros propios cálculos mentales, sin embargo, a pesar de que la tecnología no suele cometer errores, sí que tiene limitaciones por ejemplo, de carácter emocional, limitaciones que el ser humano, no tiene.

Estas sensaciones que se transmiten a través de una campaña de marketing con azafatas o de field marketing también generan una serie de resultados medibles, emociones que generan experiencias positivas de marca y que generan vínculos emocionales entre la marca y el consumidor, experiencias que perduran bastante tiempo después de la campaña.

Es en este punto donde el marketing con azafatas vuelve a obtener una ventaja frente al marketing digital y es que la participación humana y directa en todo el proceso, nos reporta tantos datos como los resultados finales.

¿Existe la posibilidad de encontrar un híbrido entre lo tecnológico y lo humano?

La respuesta es sí y tiene nombre propio, TEMA, la única agencia en España que además de poner la tecnología al servicio de nuestros clientes y acciones, nos encargamos personalmente e in situ de la supervisión de nuestras azafatas, personal y tiendas, así como del buen funcionamiento de una campaña de marketing con azafatas.